La cúpula que cumplió 100 años y abrirá por primera vez para el público
- Está en edificio de Callao y Lavalle y convive con otras «famosas», como la del Molino.
- Será parte de Open House, la actividad que permite conocer por dentro las joyas de la arquitectura porteña.
Por primera vez en sus más de 100 años, abre al público la cúpula cónica del Sanatorio Anchorena del Callao, propiedad de UPCN y ubicado en la esquina de Avenida Callao y Lavalle. Será uno de los atractivos de Open House, la muestra de arquitectura y urbanismo que este año se llevará a cabo el primer fin de semana de octubre.
Y será también una oportunidad única para conocer por dentro y por fuera -pero desde muy cerquita- esta obra del arquitecto Oscar Schoo Lastra, hoy propiedad de la Unión del Personal Civil de la Nación. Como plus, se podrá disfrutar además de un mirador increíble.
Por un lado, la visita permitirá ingresar a la cúpula, en la que hoy funciona una sala de reuniones; y por otro lado, acceder a la terraza del edificio, en donde una pasarela metálica permitirá verla por fuera, pero bien de cerca. Lo que dará la chance de apreciar la estructura imponente y todos sus detalles constructivos.
La misma pasarela se termina transformando en un mirador, ideal para buscar desde las alturas las otras cúpulas que asoman en el horizonte porteño: a lo lejos, la del Palacio Barolo y las dos cúpulas rojas de La Inmobiliaria, la del Palacio del Congreso, la de la Confitería del Molino (que brilla cuando le pegan los rayos del sol) y más cerquita las tres cúpulas verdes de la Iglesia del Salvador.
La cúpula del Sanatorio Anchorena del Callao, desde la esquina de Tucumán. Foto Maxi Failla
Vista cenital de la cúpula, en Callao y Lavalle. Foto gentileza Accord Salud
Tres años atrás este edificio fue sometido a una importante obra de puesta en valor. Con un desafío enorme, porque en esta esquina funciona el Sanatorio Anchorena del Callao; no sólo con consultorios de atención médica, sino que además tiene quirófanos, guardia, equipos de imágenes y camas de internación. Lo que implica un movimiento permanente de pacientes, familias, médicos, personal y proveedores.
En 2023 Clarín realizó una recorrida por los trabajos y en ese momento, desde la dirección del sanatorio, prometieron la apertura de la cúpula, cosa que se cumplirá este sábado 3 de octubre, entre las 10 y las 14. Desde el 23 de septiembre, en la web de Open House, se podrá reservar cupo para el ingreso. Esta será una de las actividades que requieren inscripción. Un dato: es recomendable crearse un usuario previamente, así el día de la inscripción se pierde menos tiempo para acceder a un cupo.
El interior de la cúpula. En el centro, una escotilla que va a la linterna. Foto Maxi Failla
Luz y vistas a través de las ventanas de la cúpula. Foto Maxi Failla
La cúpula ¿sin nombre? y su restauración
En rigor, la cúpula no tiene nombre y existe muy poca información sobre quién pudo ser la familia comitente; en general las familias que encargaban estas obras terminaban «bautizando» los edificios. Pero no es el caso. ¿La cúpula cónica de UPCN? Podría ser, es de hecho el propietario.
Solamente la cúpula de este edificio en esquina tiene una altura de casi 35 metros, incluida la linterna, cupulín y aguja (el pararrayos). No es trampa incluir la aguja en esta cuenta porque hace a la estética del diseño: visualmente la estiliza aún más. Funciona como una suerte de línea de fuga que «estira» el edificio y la cúpula hacia arriba. Al ojo humano, la aguja evita que el remate del cupulín se vea chato.
Como muchas veces es difícil dimensionar las alturas, vale imaginar que es como un edificio de diez pisos, de los pisos de ahora, modernos (se calculan en tres metros de alto por piso). Así de imponente es esta cúpula cónica.
No es la única que hay en la Ciudad, pero si forma parte de un conjunto que no es tan habitual. Pero que casualmente sobre Callao tiene varios ejemplos: el número uno, por la grandilocuencia y la importancia, es la cúpula cónica de la Confitería del Molino, inaugurada 8 años antes que ésta (en 1916), obra del arquitecto Francisco Gianotti. ¿Pudo hacer sido inspiración para el arquitecto Schoo Lastra?
La obra del arquitecto Oscar Schoo Lastra. Foto gentileza Accord Salud
De cerca, se alcanza a ver las diferentes tonalidades de las pizarras. Algunas francesas, otras españolas. Foto Maxi Failla
También hay otra en Callao y Santa Fe. Es de 1920, obra de Mario Palanti. Casi al momento de inaugurar este edificio, el arquitecto italiano arrancaba la construcción de lo que se transformaría en un ícono de Avenida de Mayo: el Palacio Barolo.
Schoo Lastra quizá no tuvo el renombre de estos dos italianos, pero dejó su sello sobre la avenida y a la altura de estos dos grandes.
Como se dijo, en 2023 se inició una obra de restauración, justo antes del centenario de su inauguración. Originalmente fue un típico edificio de rentas, de 9 plantas más local comercial en la planta baja, con semi pisos, y detalles constructivos de calidad. Clásico de estas obras que eran encargadas por las familias más adineradas del país; en un momento en que no existía la figura de la propiedad horizontal y que todo el edificio pertenecía a una sola persona.
En los 70 pasó de uso residencial a obra social, y ya en los 90 comenzó su transformación como centro médico. Hoy es el Sanatorio Anchorena del Callao, uno de los cinco Anchorena que tiene UPCN para las familias afiliadas.
Detalle de la linterna, el cupulín y la aguja, o pararrayos. Foto Maxi Failla
La pasarela en el techo, para ver la cúpula bien de cerca. Abajo a la izquierda, la Iglesia del Salvador. Foto Maxi Failla
La base de la cúpula es una sala de reuniones, pero por encima, está vacía. Una escalera finita recorre todo el contorno y llega hasta la base de la linterna. A medida que se recorre, se pueden ver desde las ventanas -alguna de ellas ojivales- todo el entorno de la zona. Aún con muchos edificios cercanos bastante altos, impresiona todo lo que deja ver la altura que tiene esta construcción.
Por dentro la cúpula es de material, igual que las escaleras que recorren el contorno interno. Por fuera tiene una estructura de hierro a la que se encuentran fijadas las maderas que a su vez sostienen las tejas rectangulares de pizarra francesa.
El recorrido permitirá llegar hasta el techo y desde ahí se podrá ver de cerca la cúpula y el trabajo realizado con zinc: por ejemplo las ventanas artísticas, el cupulín y los aristeles, que son las líneas que unen los gajos, las partes de la cúpula.
Particularmente en la cúpula de Callao y Lavalle, los aristeles son clave, porque al ser alargada, estas líneas verticales van guiando la mirada hacia arriba y enfatizan las formas esbeltas de la estructura que diseñó Schoo Lastra.
La cúpula verde de la Iglesia del Salvador. Foto Maxi Failla.

