domingo, abril 19, 2026
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Tres autoras que levantan el telón de la Feria del Libro

  • Las escritoras Selva Almada, Gabriel Cabezón Cámara y Leila Guerriero inaugurarán la Feria del Libro 2026 con un diálogo que promete ideas, debates y polémica.
  • Un breve ping-pong con cada una de ellas.

Gabriela Cabezón Cámara

Es la autora de La virgen cabeza, Le viste la cara a Dios, Sacrificios, Romance de la negra rubia, Las aventuras de la China Iron y Las niñas del naranjel. Recibió los premios Sor Juana Inés de la Cruz y el National Book Award a un libro traducido en Estados Unidos.

–¿Qué significó la Feria para vos, desde chica, o desde que la visitaste por primera vez, hasta ahora? ¿Qué encuentro o anécdota con un autor admirado recordás?

–Fui por primera vez cuando era adolescente. Tendría unos 14 años más o menos. Lo vi a Borges de lejos. Fue todo un shock: era la primera vez que veía a un escritor en mi vida. Interesante ver que eran gente que andaba por ahí como cualquiera. Aunque era tan viejito y tenía tanta aura que no me pareció cualquiera. Sentí un deseo loco de llevarme sus obras completas, esos tomos verdes, grandes, de Emecé. No fue posible. Entonces significó el encuentro con un autor. Hoy significa eso mismo, un encuentro festivo con muchos colegas. Y con los lectores, más fiesta.

–¿Cómo evaluás el panorama actual del mundo del libro (editoriales, librerías, lectores, etc)?

–Estoy harta de la palabra resistencia. Pero así veo al mundo del libro: en resistencia. A la ofensiva del gobierno contra el mundo de la cultura en general. Pero también en lucha: lectores y escritores y editores y libreros estamos en el frente de batalla por la conciencia humana. Las máquinas –los dueños de las máquinas– están comiéndonos el cerebro y sus infinitas posibilidades. Nosotros peleamos por seguir siendo soberanos de nuestras cabezas, por no volvernos del todo idiotas adictos a nuestras pantallas.

–¿Creés en la promoción de la lectura?

–Sí, la vi funcionar, vi cómo se les acercaba la posibilidad de leer a gente de todas las edades. Y cómo empezaban a concebir nuevos mundos, a jugar con la lengua, a escribir ellos mismos a veces, incluso.

–¿De qué tenés ganas de hablar y discutir con Selva y Leila en el diálogo de presentación?

–De literatura. Lo que es decir de juego libre con la lengua y de invención de otros mundos ligados a la antiquísima tradición humana de hacer las dos cosas. Y también del uso instrumental de la lengua, lo que es decir de política y batallas varias.Selva Almada. Foto: Mariana Nedelcu.Selva Almada. Foto: Mariana Nedelcu.

Selva Almada

Está presentando Una casa sola (Random House), su nueva novela. Antes, fue la trilogía de los varones (El viento que arrada, Ladrilleros y No es un río), que la pusieron en el panorama internacional con el First Book Award de Edimburgo en 2019 y la lista finalista del Booker en 2024.

–¿Recordás tu primera visita a la Feria?

–Creo que fue en la escuela secundaria, en el 87, más o menos. Me apabulló la cantidad de gente, la cantidad de libros. En el pueblo no había librerías, así que nunca había visto tantos libros juntos, ni en la biblioteca popular de la que era socia. Tengo esa sensación de aturdimiento y emoción de lectora, pero no imágenes muy definidas. No sé si vimos a algún escritor en particular o entramos a alguna charla, pero para mí, como lectora, fue conmovedor enterarme de que había tantos escritores vivos en Argentina. En general, en esa época, todos los que leía estaban muertos. Uno de los momentos más importantes para mí fue haber compartido mesa, en alguna edición, con Liliana Bodoc: yo recién empezaba a publicar y ella fue muy cariñosa, muy amable conmigo.

–¿Cómo va a ser la apertura de este año?

–Todavía no conversamos sobre ejes, lo haremos en estos días. Pero creo que en este contexto de vaciamiento cultural, cuando no de estigmatización de los trabajadores de la cultura, estimulado por el gobierno, es de suma importancia hablar del derecho a la cultura, a la lectura, a la educación pública como resistencia activa frente a los discursos de derecha que atomizan, empobrecen y limitan todo aquello que la lectura puede abrir y transformar. Las y los artistas no vivimos en una burbuja, sino que trabajamos en un contexto y una coyuntura política desoladora, que acaba de votar una reforma laboral espantosa, donde todos los días cierran fábricas y hay despidos masivos, donde el odio a los pobres está a la vista… no podemos pasar por alto esta realidad y seguramente será uno de los ejes fuertes de la charla.

–¿Cómo ves el estado de las cosas para quienes escriben literatura en la Argentina?

–Hace unos días Lucrecia Martel dijo que vivimos la realidad apocalíptica de las películas y los libros que se escribieron y consumimos en el siglo pasado, esas profecías cumplidas. Y que ahora podemos inventar relatos donde nos vaya mejor en el futuro. Confío en eso: en que nuestro trabajo pueda construir relatos de un mundo mejor.Leila Guerriero. Foto: Mariana Nedelcu.Leila Guerriero. Foto: Mariana Nedelcu.

Leila Guerriero

Consagrada narradora, experta en crónicas y retratos, obtuvo los premios Gabo, Konex y Konex de platino, Manuel V. Montalbán entre otros. En 2026 se reeditaron sus libros Los suicidas del fin del mundo (Anagrama) y Frutos extraños (Alfaguara).

–¿Qué observás en particular sobre el panorama del libro global y local y su relación con la importancia de la lectura hoy?

–El libro requiere no solo de comprensión, sino también de otra cosa que en estos años está bastante atomizada: la atención. Me parece que la competencia hoy parece pasar más por cómo formar lectores en un mundo en el cual la atención, la capacidad de concentración es cada vez menor. Yo sería prudentemente optimista en relación al panorama del libro global. Es un ecosistema muy complejo con grandes jugadores, con grandes casas editoriales a los que se suman proyectos mucho más chicos. Siento que aquí hay todo un panorama de edición independiente que está muy vivo, basta con ir a la Feria de Editores Independientes cada año para ver que está cada vez más repleto de stands y de personas que están haciendo lo suyo por su cuenta cada año. Suelo recibir mensajes de mucha gente que está emprendiendo una editorial. Me parece que hay una parte de eso que está muy viva al igual que las grandes casas. Estas son un poco unas ideas tomadas de alguien que escribe y está preocupada porque quiere que las editoriales sigan existiendo y publicando libros.

–¿Sentís que la Feria todavía te puede sorprender?

–Sí. Desde hace algunos años cada vez que voy a la Feria y estoy en una mesa redonda o firmando libros siento que la gente se acerca de manera muy nutrida y eso para mí sigue siendo una sorpresa. La Feria convoca gente de otras ciudades, vienen personas de muy lejos y te cuentan que leen tus libros. Y a veces la gente te lleva presentes. Desde un pedazo de torta, porque suponen que estás ahí hace mucho rato firmando y tenés hambre, hasta un pequeño pajarito de papel que te dan porque leyeron algo tuyo y quisieron hacerte un regalo. Creo que la programación de la Feria siempre es de mucha calidad y hay muchos buenos autores invitados. He ido a ver a autores o autoras que me han interesado mucho en conversaciones súperinteresantes y eso es lo que uno siempre espera y siempre sabe que va a pasar.

Fuente: https://www.clarin.com/revista-n/opinan-autoras-levantan-telon-feria-libro-guerriero-almada-cabezon-camara_0_7x1NCDu565.html

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