Miguel Ángel Rodríguez: “La diabetes me hizo cambiar de vida y perder 14 kilos”
- Descubrió al enfermedad en una operación hace diez años.
- Hoy protagoniza el musical Annie en el teatro Broadway. Y empezó a grabar una serie.
Miguel Ángel Rodríguez está un gran momento laboral y personal. Está en pareja hace ocho años y su vida se volvió más saludable después de descubrir que era diabético. Brilla en el musical Annie, junto a Julieta Nair Calvo, Lizy Tagliani y un gran elenco de niñas. Y también empezó a grabar una serie para Netflix. El actor aceptó el ping pong de VIVA y charló sobre el amor, la muerte y la pasión por San Lorenzo.
-¿Un recuerdo de la infancia?
-Jugar mucho a la pelota por las calles de Saavedra, el barrio donde nací. Andar en bicicleta. Aprendí con una que tenía mi amigo Carlitos, que vivía a la vuelta de casa.
– ¿Hace cuánto que sos diabético y en qué te cambió la vida?
-Soy diabético tipo 2 hace diez años. Me vino de adulto. Me apareció en una operación. Tomo medicación nada más. No necesito insulina. Me cambió la vida en torno a la alimentación. Estoy con una nutricionista. Bajé catorce kilos. Mucha caminata y controles. Igual tengo períodos de no cuidarme y los números se van por las nubes. Hacía dos años que no me venía portando, por ejemplo. Pero después, sí. Lo emocional también influye.
Nunca me molestó la fama. Tampoco si confunden mi nombre. Me divierto. No luché por una identidad.
Miguel Ángel RodríguezActor
– Hablás fuerte y no pasás inadvertido, ¿siempre te gustó llamar la atención?
-Sí, siempre. Quizás porque fui el cuarto de cinco hermanos. Si no hablaba fuerte, ¡no me miraba nadie! Hacía un montón de payasadas. Había que levantar las manos para hacerse notar. Anduve saltando toda la vida. Encima, mis hermanos tenían algunos problemitas de salud: uno tuvo un soplo en el corazón y otra, un problema de riñón. Estuvo un año internada. Entonces era: “Arreglate como puedas, amigo”.
– Arrancaste trabajando detrás de cámara en tele, radio y teatro, ¿qué te dieron esos años?
-Me dieron mucho. Primero, valorar al que trabaja tras bambalinas: técnicos, productores, todos… Los que te traen el café o los que te asisten para que estés bien.
– ¿Qué aprendiste en MasterChef?
–(Risas) Nada. A ver… Si hago fideos, le meto muchos condimentos y eso lo aprendí ahí. Pero tomé el reality como un entretenimiento y creo que entretuvinos. Estuve ochenta de los cien programas y gané mucho público.
– ¿Quién te hizo hincha de San Lorenzo?
-Mi tío Manuel. Me cuidaba cuando yo era chico. Lo adoraba. Mi vieja también era fanática. Había nacido en Boedo. Voy a la cancha con mis dos hijos cada vez que podemos.
Miguel Angel, Lizy Tagliani, Julieta Nair Calvo y Emma García Torrecilla, como los personajes de Annie. Foto: Machado.
– ¿Viven tus hermanos?
-No, en septiembre del año pasado murió mi hermana Isabel. Tenía 69 años y le agarró Parkinson. Justo antes de arrancar MasterChef. Fue duro. Es un dolor distinto a perder a los padres. Un hermano es otra cosa, otra vivencia, otro sentir.
– Estuviste casado 30 años con Maribel Altavista, ¿cómo fue separarse depués de tanto tiempo?
-Se había charlado más o menos. No son cosas que pasan de un día para el otro. Tomar la decisión es toda una movida y hay que llevarlo de la mejor manera. Las separaciones son duelos y hay dolor por más que haya acuerdo.
– ¿Por qué aceptaste protagonizar el musical Annie?
-Primero, porque me llamó Gustavo Yankelevich, a quien quiero un montón. Lo conocí en Telefé. Toda esa época con él en el canal fue crucial para mi carrera. Fueron diez años en VideoMatch. Después me alentó para que hiciera La peluquería de Don Mateo. Pero, bueno, acepté Annie porque me gustó la historia. Hago de Oliver, el millonario que termina adoptando a Annie. Es lindo volver a cantar . Y también porque la dirección artística es de Nico (Vázquez) y Gustavo; dirige Mariano (Demaría) y la producción general es de RGB, Preludio y Carlos Spadone. Equipazo.
– ¿En qué gastás la plata?
-Mucho en perfumes y en ropa. Soy pilchero. Me gusta ir al negocio y probarme. Y si me queda bien me llevo dos o tres de la misma prenda. También regalo mucho. Se las doy a Alberto, un conocido, que se encarga de ayudar a tres barrios. El otro día le preparé tres bolsas de consorcio llenas de ropa y zapatillas.
Fui el cuarto de cinco hermanos. Si no hablaba fuerte, ¡no me miraba nadie! Hacía un montón de payasadas.
Miguel Ángel RodríguezActor
-¿Un rol pendiente?
-Me gustaría hacer más cine. Ahora estoy grabando una serie para Netflix. Vengo en ese modo. Ya salió la uno de Barrabrava y falta salir la dos, que está lista para salir; Las reglas del boxeador es otra. Sé que soy un privilegiado y eso lo agradezco todas las noches.
– ¿Qué tareas del hogar hacés?
-Lavo ropa. Pero lo que más disfruto es lavar los platos. Es una gran terapia. Y si hay mucha cantidad soy feliz. Lavo a pelo, sin guantes.
-Sos autodidacta
-Sí, no estudié ni canto ni baile ni teatro. Pero a la vez aprendí mucho en los diez años detrás de cámara. Laburé en todos los canales y también en teatro. Siempre llegaba temprano. Me gustaba recorrer el estudio vacío, ver como grababan otros y qué grababan. La actuación surge en Videomatch. Después sigue La peluquería de Don Mateo (fueron dos temporadas), Los Rodríguez, Son amores, Los Roldán, Por amor a vos. Fue escalón por escalón, y con el desafío de cambiar. No es que me aburra, pero me gustan los desafíos.
Miguel Ángel Rodríguez, en MasterChef Celebrity. Foto: prensa Telefé.
– ¿Te gusta la astrología?
-Sí, mi hermana Isabel, la que falleció, era astróloga. También me gustan los registros akáshicos. Lo hice una vez. Es para ver a qué vino tu alma a este mundo. Me parece muy interesante.
– ¿Alguna manía o toc?
-Los billetes tienen que tener las caras para el mismo lado. Todo lo que sea con número, tiene que ser par: el volumen, los canales de tele… Si como bizcochos, son dos, nunca uno, por ejemplo.
– Hace ocho años volviste a formar pareja, ¿cómo la conociste?
-La conocí en una cena de amigos en el 2016, pero empezamos a salir al año siguiente. Vino a verme al teatro cuando estaba haciendo Justo en lo mejor de mi vida. Ella se dedica a la logística y también a la realización de eventos. Hace cinco años que convivimos y estamos súper bien.
No cambiaría nada de mí, es con lo que vine de fábrica. Estoy conforme con lo que soy.
Miguel Angel RodríguezActor
– ¿Te ofrecieron ser dirigente de San Lorenzo alguna vez?
–Me han ofrecido fórmulas, pero dije que no. ¡Quiero seguir yendo a la cancha! El fútbol ya es difícil. Es un negocio particular. La serie Barrabrava te lo cuenta bien. Fijate que tenemos guerra y el fútbol sigue. Menotti ya me lo había dicho hace 22 años: “Migue, en el mundo el primer negocio es el petróleo y el segundo, el fútbol”.
– ¿Te molestó la fama alguna vez?
-Nunca. Tampoco si confunden mi nombre. Me divierto. No luché por una identidad y tampoco me joroba si no me piden una foto y se la piden a otro compañero. Debe ser porque empecé detrás de cámara.
– ¿Qué es lo que nunca falta en tu heladera?
-Queso y dulce, seguro. Después, agua mineral y coca light. Soy fanático de la coca zero. Tengo permitido un un vaso por día.
-¿Qué te calma?
-Tomar mate en el fondo de mi casa a la mañana.
Miguel Ángel Rodríguez es fan de San Lorenzo. Foto: Emmanuel Fernández.
– ¿Cómo te definirías?
-Militante de mis hijos es una.
– ¿Alguna frase?
-Hay una, en la canción Ahora que, de Sabina, que me encanta: “Ahora que tengo un alma que no tenía, ahora que suenan las palmas por alegrías”. Amo la música.
– ¿Qué te gustaría cambiar de vos?
-Nada, es con lo que vine de fábrica. (Risas). Estoy conforme con lo que soy. Son 65 años. Me llevo muy bien conmigo, por suerte.
